Parque Iberá, uno de los últimos lugares silvestres

La prestigiosa organización internacional National Geographic Society, en colaboración con otras instituciones alrededor del globo, ha presentado un ambicioso programa denominado Los Últimos Lugares Silvestres (Last Wild Places en inglés). A través de éste se plantea proteger para el año 2030 el 30% de la superficie del planeta para que, en estos ecosistemas sanos y balanceados, como el de los Esteros del Iberá en la provincia de Corrientes (Argentina), prosperen la vida silvestre, las personas y la economía.

Uno de los pasos previos fundamentales para alcanzar este objetivo, fue el de identificar buenos ejemplos de organizaciones que trabajan en el territorio y que hayan llevado adelante modelos exitosos de conservación y restauración de ambientes y especies, y de desarrollo de economías locales. Fue así como seleccionaron siete proyectos alrededor del mundo para darlos a conocer y, sobre todo, para aprender sobre los desafíos que debieron enfrentar para ser exitosos.

Una de estas iniciativas es la que lleva adelante la Fundación Rewilding Argentina, parte de la red de Tompkins Conservation, junto a los gobiernos de la provincia de Corrientes y de Argentina. Los otros proyectos reconocidos son ejecutados por prestigiosas organizaciones en Estados Unidos, Perú, y 11 países de África.

Los espacios silvestres del planeta están desapareciendo a un ritmo sin precedentes. En menos de 50 años hemos perdido el 60 por ciento de las poblaciones de vida silvestre. En el siglo pasado, el 90 por ciento de los grandes peces oceánicos ha desaparecido. Las especies de plantas y animales se están extinguiendo más de 1,000 veces más rápido que nunca. Estos daños a los ambientes naturales han causado el calentamiento global de la tierra, catástrofes climáticas en la mayor parte del globo, contaminación generalizada del aire y del agua, escasez de alimentos para muchas personas y, más recientemente, la aparición de pandemias.

Sofía Heinonen, presidenta de Fundación Rewilding Argentina menciona que “si bien el desafío es grande, el ejemplo de Iberá demuestra que, cuando se generan alianzas estratégicas y decisión política para avanzar en la conservación y restauración de la vida silvestre, a la par que desarrollamos economías locales prósperas, existe futuro y existe esperanza”.

En Iberá se ha creado el parque natural más grande de Argentina, de 700 mil hectáreas, y se ha avanzado no solo en la conservación de este increíblemente diverso y extenso humedal, sino que se ha progresado en la reintroducción de especies localmente extintas como el oso hormiguero gigante, el venado de las pampas, el pecarí de collar, el yaguareté, la nutria gigante y el guacamayo rojo, entre otros. Esto ha convertido a Iberá en el mayor proyecto de reintroducción de especies de Latinoamérica. A su vez, la atención creada sobre este ecosistema natural permitió atraer inversiones públicas y privadas que contribuyeron a generar una economía restaurativa, que mejora la conservación de los ecosistemas naturales al mismo tiempo que genera empleo genuino, digno y sostenible. Hoy, comunidades enteras alrededor de Iberá prosperan económicamente y sus habitantes recuperan el orgullo, mejoran su calidad de vida y revalorizan su cultura.

 

Para ver el documental Last Wild Places Iberá (en inglés):  https://video.nationalgeographic.com/video/magazine/00000171-a487-df56-a97d-bdc746020000

 

Fuente: Rewilding Argentina / David Quammen, Revista National Geographic

Crédito fotos: Rewilding Argentina

 

 

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