Parque Nacional Talampaya, un lugar donde la naturaleza se impone

Apenas ingresar al Parque Nacional Talampaya, en la provincia de La Rioja, sus enormes paredones rojizos nos hacen sentir pequeños ante semejante inmensidad de la naturaleza. Con el sol y la sombra jugando a las escondidas, y los cóndores sobrevolando tan amigables como desafiantes, el recorrido invita a sumergirse en un paisaje formado en aquella época donde los dinosaurios aún eran dueños de la tierra.

Si bien el término Talampaya tiene muchos significados, el más reconocido es “río seco del tala”. Formado por la erosión del viento y del agua este lugar, descubierto en 1823, es uno de los pocos en el mundo donde claramente se pueden observar las distintas capas que componen el terreno y de qué manera los movimientos internos de la tierra fueron acomodando las placas que la constituyen. Para su protección, en 1975 el gobierno de la provincia de La Rioja crea el Parque Provincial Talampaya y en 1997 se lo incluye como Parque Nacional. Su enorme valor histórico y ambiental, hizo que en el año 2000 la UNESCO lo declare Patrimonio Natural de la Humanidad.

Una empresa de Triple Impacto al cuidado del Parque 

El atractivo del Parque Nacional Talampaya hace que, cada año, sea visitado por unos 70 mil turistas de Argentina y del mundo. Por este motivo, el compromiso en su cuidado es fundamental y de eso se encarga la empresa Volterra que, desde hace 15 años, tiene la concesión para realizar las excursiones y ofrecer los distintos servicios como restaurante, baños públicos y camping. Su constante trabajo, permite que el parque “mantenga su valor natural, e incluso, haya aumentado su fauna”, cuenta Christian Brouwer de Koning, Socio Gerente de Volterra SRL.

Los servicios y actividades de la empresa son realizados con el objetivo de tener en cuenta el Triple Impacto, lo cual en 2008 les significó ser el primer Parque Nacional en obtener las normas ISO 9001 y 14001, y años después en obtener la certificación Sistema B. “Llevamos el espíritu de empresa B en el ADN”, dice Christian y cuenta que “cuando empezamos a desarrollar la actividad dentro del Parque comenzamos a ver que el medio ambiente también está integrado por las personas que habitan las localidades cercanas y a entender el rol social que teníamos como empresa”. Es así que decidieron “mantener los servicios que en ese momento brindaba una cooperativa, pero capacitándolos y formándolos para el nuevo esquema de calidad que tiene en cuenta la internacionalización”. Además, en 2011, fueron el primer Parque Nacional en certificar las Directrices de Accesibilidad al ofrecer el menú del restaurante en braile, tener rampas y baños con la infraestructura adecuada, entre otros.

Un recorrido por el Cañón

El Cañón de Talampaya es el atractivo turístico más importante e impactante, con sus imponentes paredones rojizos de 150 mts., diversas geoformas (El Monje, La Torre, etc,), y manifestaciones rupestres. Allí es, además, donde se encuentran los servicios del único Complejo Turístico del Parque Nacional Talampaya y el punto de partida para las excursiones que siempre se realizan con guías locales capacitados para mantener el recurso turístico en excelentes condiciones de conservación y preservación. Estas son las opciones:

 

  • Cañón de Talampaya

Es un recorrido de dos horas y media por el cauce del Río Seco Talampaya, a través del cañón que lleva su nombre. Se realiza en combis o minibus, que se detienen en cada una de las cuatro estaciones que ofrece este itinerario.

 

  • Cañón Talampaya más Cañón de Shimpa

El paseo, de cuatro horas de duración, se realiza a bordo de un camión 4×4 con asientos en el techo para disfrutar del aire, el sol y la totalidad del paisaje sin intermediarios. Durante el recorrido se visitan 5 estaciones: Petroglifos, el Jardín Botánico, la Catedral, el Monje y el Cañón de Shimpa, un singular poblado de algarrobo donde el Cañón no supera los 7 metros de ancho y los paredones rondan los 80 metros de altura. Además, se incluye una degustación gastronómica.

 

  • Balcones de Talampaya

Se recorre el Cañón de Talampaya caminando por el cauce del Río seco y en contacto directo con la naturaleza para llegar a sus balcones desde donde podrán contemplar y disfrutar de una vista panorámica única. La excursión propone la visita de 3 estaciones: la Catedral Gótica, los Balcones de Talampaya y finalmente el Jardín Botánico.
Para quienes quieran aprovechar al máximo la naturaleza, acampar en el Parque es una muy buena opción. En un lugar agreste, especialmente destinado para esta actividad, y con servicios de baños y duchas, se puede disfrutar de una experiencia inolvidable pasando la noche bajo la luz de las estrellas. Si bien se puede realizar en invierno, lo aconsejable es aprovechar los meses de primavera, verano y otoño.

Actualmente el Parque está cerrado debido a la pandemia por Covid-19, pero se están preparando para recibir nuevamente a los turistas con todos los Protocolos para garantizar la salud de visitantes y trabajadores, por eso es necesario, una vez que se habiliten las visitas, realizar reserva previa ya que el ingreso será limitado.
Sin dudas, el Parque Nacional Talampaya es un destino que no puede faltar en la lista de lugares a conocer cuando retomemos la actividad turística, su mística y su majestuosidad son una recarga de energía y de paz para el alma.

Recomendaciones para visitar el Parque:

  • En los meses de temporada alta es necesario tener reserva de alojamiento en las localidades cercanas.
  • La época con menos cantidad de visitantes es la que va de diciembre a marzo, por lo que se recomienda visitarlo en esos meses para disfrutar mejor de los servicios y del paisaje.
  • Para los paseos llevar una botella de agua, buena protección solar, calzado adecuado (zapatillas o botas de trekking) y ropa liviana. En los meses de invierno llevar un abrigo, gorra o sombrero y anteojos para la protección solar.
  • Para ayudar a proteger la fauna silvestre, evitar alimentar a los animales; mantener distancia ya que si bien muchos de ellos están acostumbrados a la presencia humana, puede ser peligroso; y hacer silencio para aumenta la posibilidad de observar y apreciar a las diferentes especies animales que existen en el Parque.
  • En el Parque Nacional Talampaya no está permitido el ingreso con mascotas por el impacto directo sobre fauna y flora locales. Para casos especiales, cuentan con un canil

Crédito fotos: https://talampaya.com/

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